lunes, 23 de septiembre de 2013

Creando hábitos

¿Cuantas veces te has propuesto empezar la dieta para perder esos quilos de mas?, ¿y dejar de fumar?, ¿quizás empezar a hacer ejercicio, estudiar una carrera, idiomas, etc......?.

Es posible que estos o algún otro propósito vuelvan a tu mente una y otra vez y nunca seas capaz de llevarlos a la práctica. Por lo menos de forma continuada. En muchas ocasiones el objetivo final es - o debería ser- cambiar tus hábitos, pero no siempre tenemos éxito. 

Lo cierto es que no existen fórmulas milagrosas ni recetas mágicas que hagan desaparecer nuestros viejos hábitos y la solución más acertada, es la planificación, la determinación y sobre todo la repetición y altas dosis de motivación. Por eso, puede ser de gran ayuda contar con el apoyo de un profesional para marcar el objetivo final, objetivos intermedios, analizar los progresos, etc.

Por otro lado, hay que considerar el fracaso como parte fundamental del proceso de cambio. Así, cuando no conseguimos cambiar aquello que perseguimos, podemos analizar qué ha pasado, en que hemos fallado y, finalmente, utilizar esa experiencia para el siguiente intento.

Os dejo un pequeño póster en el que encontrareis 10 claves que os pueden ayudar en momentos de cambio.


lunes, 11 de marzo de 2013

¿Qué es la empatía?

No es frecuente publicar vídeos en este blog, pero me van a permitir que esta vez, no intente explicar con mis palabras el concepto de "empatía" y les invite a ver el vídeo que les presento a continuación.

Sin duda, es un ejercicio radical que, a algunas personas, puede que incluso les moleste o les ofenda. Pero sin duda es un ejercicio brillante que, tomado en su vertiente más didáctica, nos puede ayudar a aprender a pensar, a relativizar, a ponernos en la piel del otro, a evitar juicios rápidos, en definitiva a aumentar nuestra empatía.

Espero que disfruten con la presentación.








miércoles, 6 de febrero de 2013

Introducción al Coaching personal

El coaching es un concepto que en los últimos tiempos se ha puesto muy de moda. Han aparecido coachs, organizaciones, consultas, expertos, etc. por todas partes, pero cuando uno empieza a buscar información para clarificar los conceptos relacionados con esta práctica y, sobre todo, tener claros cuales son los objetivos que persiguen las prácticas relacionadas con esta técnica, no siempre se obtiene el resultado esperado.

En lo sucesivo vamos a hablar más de técnicas de coaching, pero como introducción os dejo este vídeo que explica de forma muy visual, clara y concisa para que nos sirve el trabajo personal que se propone desde esta técnica, se definen conceptos con ejemplos muy claros de la vida cotidiana y se sugieren los pasos que se deberían seguir para conseguir alcanzar nuestros objetivos.

No dejes de ponerte en contacto con nosotros si te interesa ampliar la información o quieres consultar con nuestro equipo profesional. 


lunes, 4 de febrero de 2013

Guías de práctica clínica psicológica. Una reflexión crítica.


En relación a la repercusión de la aparición y proliferación de las guías de práctica clínica, especialmente en el campo de la psicología podemos decir que, teniendo presente la necesidad de determinar la efectividad y eficiencia de nuestras prácticas interventivas, a priori se puede pensar que todo son ventajas. El hecho de que haya estudios que nos indiquen, en función del diagnóstico del paciente, cuáles son los tratamientos más eficaces, nos ha de permitir ser más eficientes, intervenir de forma más racional y ordenada y dar un servicio a los pacientes de más alta calidad y con un rigor científico y metodológico fuera de toda duda.

Este sería el razonamiento, a priori, más intuitivo, pero por poco que nos acercamos a analizar las implicaciones que las guías de práctica clínica tienen en nuestra tarea, observaremos que hay más voces discrepantes de lo que se podría pensar y que si, indudablemente, hay hay ventajas, también hay ciertos aspectos no tan positivos que deberemos tener presentes para construirnos una opinión fundamentada. Analizamos a continuación cuáles son las posiciones actuales.

Por un lado, como ya hemos introducido, las guías de práctica clínica ofrecen datos de indudable valor para la aplicación de tratamientos concretos a trastornos determinados y delimitados. Esto implica, por un lado la manualización del tratamiento, algo en lo que no todos los profesionales están de acuerdo y, por otra, el hecho de delimitar los trastornos en base a una sintomatología concreta, nos lleva ineludiblemente a considerar como válidos los actuales sistemas de clasificación diagnóstica. En este sentido, no podemos dejar de considerar el sistema más habitualmente utilizado en la práctica clínica psicológica actual, el DSM en su última versión IV revisada. No es ninguna novedad el hecho de que muchos terapeutas, especialmente los que propugnan determinados modelos teóricos como paradigma principal de su tarea, no aceptan la clasificación diagnóstica en los términos recogidos por este manual. De hecho, ni la clasificación del DSM ni la de la CIE. Por lo tanto, manualizar intervenciones sobre tratamientos sin tener presente los criterios diagnósticos no parece una buena opción.

No profundizaremos más en este punto, dado que el debate de las clasificaciones diagnósticas sería largo y aún está abierto. Por lo menos, en cuanto al tema que nos ocupa, debemos decir que una crítica importante a las guías, como ya hemos comentado es esta manualización que, llevada al rigor, exigiría la aparición de manuales de cada una de las prácticas concretas que se proponen . Igualmente, deberemos considerar el hecho apuntado por Miller y Binder (2002, citado en Perez,. 2011) relativo a que la manualización de una intervención no garantiza la idoneidad del tratamiento y que, en ocasiones, puede incluso provocar el efecto contrario al que se busca.

Otro aspecto a tener en cuenta, es que las guías no tienen en consideración la variabilidad que puede existir entre terapeutas en el momento de la aplicación (experiencia, habilidades, etc.) y las diferencias individuales entre los diferentes pacientes con un mismo trastorno. A pesar de las críticas en este sentido, deberíamos considerar, en función de los datos estadísticos, que las guías recogen datos de pacientes diferentes y de terapeutas diferentes y que si los resultados generales indican en la dirección del beneficio de la utilización de un determinado tratamiento, los factores considerados en este punto, a pesar de ser importantes, sin duda, no son determinantes en cuanto a la bondad del tratamiento en cuestión. Deberíamos considerar que hay algún factor que está por encima de estas diferencias individuales que favorece de forma significativa a la mejora del paciente, la remisión de la sintomatología y su recuperación.

Otra crítica que observamos en lo referente a la elaboración de las guías, es la metodología empleada en su elaboración y en la selección de los estudios para la realización de los meta-análisis. Y sobre este punto, hemos de decir que las últimas guías publicadas, incluyen todos los estudios existentes que cumplen los requisitos mínimos metodológicos establecidos previamente dentro de los meta-análisis realizados. Indudablemente, podemos seguir tirando del hilo y considerar estos requisitos metodológicos como un "encorsetamiento" que puede dejar fuera otros estudios que, aunque no cumplan estrictamente el protocolo, pueden aportar otras informaciones relevantes. Pero está claro que, si se quiere reforzar la potencia de la ciencia psicológica, se ha de trabajar en función de criterios científicos claros con los que poder operativizar y replicar los estudios valorados.

En cuanto a la evaluación de los resultados, volvemos un poco a la polémica introducida anteriormente. Se analizan los resultados en base a la eficacia de los tratamientos, tomando como modelos, grupos experimentales comparados con grupos control y éste es un modelo científico no compartido por todos los profesionales ni todas las corrientes teóricas.

Por lo tanto, a pesar de los inconvenientes que se puedan encontrar, cada vez hay más aceptación de estas herramientas clínicas en la práctica clínica. Algunos factores que favorecen su generalización, vienen determinados por los aspectos económicos y los intereses que se generan en el campo de la salud. No hay duda de que las compañías aseguradoras y los gobiernos que dan cobertura sanitaria universal a los ciudadanos, como el caso español, quieren tener datos que les determinen qué tratamientos sirven para curar a los pacientes y qué periodos de tratamiento se prevén, ya que es mucho el dinero que hay en juego. Por otra parte, quieren poder decidir los tratamientos que cubrirán sus organizaciones y cuáles no y por qué y el "por qué", siempre es económico, claro.

Por otra parte, y para los profesionales, tener una guía que, al menos aporta información relativa a tratamientos concretos aplicables a trastornos determinados, puede ser, en cualquier caso, de gran ayuda, independientemente del criterio que aplique el clínico en su tarea diaria, el cual puede estar determinado por muchos factores, como la experiencia, las particularidades de los casos, etc.

viernes, 18 de enero de 2013

Las redes sociales al servicio de la salud psicológica

No es ninguna novedad que las redes sociales están cambiando la forma en que las personas se relacionan y, sobre todo se comunican. Un claro ejemplo de esto y, según mi opinión, una iniciativa maravillosa, es Duelia. Esta red social de nueva creación, pretende poner en contacto a personas que están en medio de procesos de duelo para que puedan compartir experiencias y darse apoyo mutuo. 



Al mismo tiempo, podemos darnos de alta para ayudar y dar soporte emocional a aquellos que lo necesitan aportando experiencias de vida o conocimientos profesionales de forma completamente desinteresada. Todo esto, desde un punto de vista profesional, no dudo que pueda tener algún inconveniente ya que determinados procesos de duelo, si se cronifican y se convierten en patológicos, deben ser tratados por profesionales cualificados. Aun así, considero que es una buena herramienta que favorece la socialización en momentos complicados y en los que, en ocasiones y debido a determinadas situaciones particulares, puede ser complicado encontrar apoyo en nuestra red familiar y de amistades habitual. Os dejo el enlace a la página principal de Duelia al pié de esta entrada.

Nuevo paso en la lucha contra el Alzheimer

Hoy nos encontramos con una notícia alentadora para los millones de personas que sufren esta enfermedad en todo el mundo. Un equipo de investigadores españoles ha diseñado un medicamento capaz de prevenir la enfermedad o de revertir sus efectos.
Es sin duda una gran avance y una gran esperanza para enfermos y familiares, los cuales se esfuerzan diariamente para dar a la mejor calidad de vida posible a los afectados de este mal degenerativo para el que, hasta ahora, no existia un remedio eficaz para evitar su avance.
Todavia queda un largo camino por recorrer hasta que el resultado final de esta investigación esté disponible en nuestros centros de salud, pero sin duda es una gran noticia que hay que seguir muy de cerca.

lunes, 7 de enero de 2013

¿Que es el estado de flujo? ¿Porqué debemos fluir?

El concepto de flujo, describe la capacidad para concentrar la energía psíquica y la atención en planes y objetivos escogidos por nosotros mismos. Cuando decidimos que queremos hacer y actuamos en esa dirección, sentimos que vale la pena el tiempo y el esfuerzo que dedicamos ya que es una actividad elegida por nosotros y esto favorece el disfrute de cada momento que dedicamos al desarrollo y consecución del objetivo elegido.

Así, nuestra energía psíquica puede fluir sin esfuerzo cuando la información que hacemos consciente es coherente con nuestros objetivos. Sin embargo, no siempre ni en todo momento podemos conseguir este estado. En realidad podemos fluir cuando realizamos una actividad en la que hay presentes unas características determinadas y no debemos creer que para fluir debemos estar disfrutando de nuestro tiempo libre. De hecho, si estamos en nuestro momento de ocio, pero no tenemos planes ni objetivos y nos dedicamos a sentarse en el sofá y ver la televisión sin querer ver nada en concreto, es posible que aparezca el aburrimiento y el flujo sea imposible.

Por otra parte, en una situación que normalmente podemos creer que es difícil que aparezca el flujo, como es el entorno laboral, es posible que podamos alcanzar este estado, ya que algunas de las características que tienen las actividades que nos hacen fluir están presentes.Podemos decir que una actividad que nos permite fluir, debe tener un objetivo claro y definido. Lo ideal en este caso, es haberlo elegido nosotros, claro. Por otra parte, nuestras habilidades y capacidades para llevar a cabo la tarea que nos proponemos, deben estar en consonancia con la dificultad de la misma. Si la tarea es muy sencilla para nosotros, nos aburriremos, pero si nos resulta muy complicada, probablemente nos estresante y sentiremos angustia.

Así, diríamos que el estado de flujo, es un estado que lo podemos situar entre el aburrimiento y la ansiedad dentro de un continuum de emocionalidad, que experimentamos cuando realizamos una actividad orientada a un objetivo o meta.Otra característica de estas actividades que nos facilitan el estado de flujo es que nuestra atención se mantiene focalizada al realizar las tareas necesarias para alcanzar el objetivo, lo que produce, paradójicamente una pérdida de la conciencia de uno mismo. Por otro lado, podemos obtener información inmediata sobre los errores o aciertos que estamos cometiendo. Es decir, obtenemos feedback contingente. Podemos decir igualmente, que las preocupaciones que podamos tener, dejan de estar accesibles a nuestra conciencia y no pensamos ya que las tareas que producen flujo, demandan un elevado nivel de concentración. Finalmente, apuntar que perdemos la noción del tiempo y no nos damos cuenta del rápido o lento que pasa mientras desarrollamos la tarea.

Es un estado mental que mejora nuestra calidad de vida, nos aporta bienestar y que facilita la imaginación, la creatividad y los sueños. De otro modo, la clave para poder alcanzar un estado de flujo, es un estado de conciencia ordenado, facilitado por una atención focalizada en la tarea. El flujo, lo podemos lograr trabajando, realizando una tarea que nos guste y, especialmente, haciendo deporte, practicando sexo, y realizando actividades de relaciones sociales con amigos y familia.

En el siguiente enlace os dejamos un capítulo del programa Redes en el que se presenta una entrevista a Mihály Csíkszentmihályi, autor que definió el concepto.